Del caos a la microdosis, de la percepción invidual, a la entrega transpersonal. Salir de la nébula, hacerme presente ante lo que sí puedo ir haciendo por cultivar la sensación de orden, paz, aceptación, para afirmar que estoy exactamente donde he de estar, aunque aún no lo comprenda.
Con el Sol en Virgo, regreso a mi labor, al Servicio, un día a la vez, respetando un ritmo que nada tiene que ver con redes, marketing, ni algoritmos, un ritmo misterioso que siempre me ha guíado. A veces esa voz ha sido más fuerte y clara, otras más leve y distante, más en esta última parte del camino me he perdido, me volvi sorda, ciega, muda, me confundi, me reprimi, me anule, fui yo misma que me di descanso, perdón y hasta castigo.
Me ha costado volver a conectar, a escuchar esa voz, me enoje, deje de creerle, perdi la confianza, la fe, la alegría…
Apenas ando re-descubriendo el tiempo de este ser, aceptando que este cuerpo sigue vivo, que por más muerta que me haya sentido, aún sigo aquí y entonces… «Hay que vivir», eso me han dicho, así, sin más, sin darle vueltas al asunto, porque la muerte, uff que tabú, todos estos meses anduve con ella como fiel amante y compañera, tan absoluta, ella como portal dimensional. Hoy miro a la muerte, la siento dentro y habiéndolo perdido todo, ella no me deja, aún sigue conmigo y a la vez me dice que no es mi tiempo, que queda más por vivir.
La Muerte como polo inseparable de la Vida, esa fuerza mayor a cualquiera de nuestras calificaciones morales, culturales, heredadas y subjetivas. Eso que no se comprende, más se transita, te atraviesa y te transforma para siempre.
Ahí esta lo complejo de esta instancia del zodiaco y su acceso directo a Escorpio, el recordatorio de lo que aún sigue oculto, reprimido, que más alla de la evasión o el intento de control, por más insoportable que nos parezca, eso que continúa inconsciente, vendrá de visita, no hay escape y toca humildemente hincarse y honrar lo que es y se manifiesta.
Me río y lloro al ver mi ego patalendo alrededor, tan absurdo, queriendo valorar una sobre otra y en el devenir, solo hay presente, hay respiración, hay pulso y solo queda seguir adelante.
Escribo lento, abro la compu y descubro que perdi 3 letras, vuelvo sobre lo escrito y corrijo, (cut, paste, hasta que pueda reparar las tan valiosas bnm). Siento, pienso y tipeo, hoy mis dedos fluyen y otros días mi tormenta me inunda y vuelvo a encerrarme dentro mio, porque las palabras no llegan a transmitir nada y me siento como en esos sueños donde una grita con toda sus fuerzas pero no emite sonido alguno. Me entrego al Silencio y se abre la escucha de mi cuerpa, ella respira, suspira, me guía, me esta ayudando muchisimo, reconectar con el yoga, la danza, la expresión corporal, el movimiento me calma, elongar, equilibrar, transpirar, me sana, la música y la naturaleza al rescate, cantar y sentir el viento en la cara, todo esto me salva, me resucita.
Quiero volver a transmitir, sin exigencias ni expectativas, quiero una forma mas simple, escribir como lo hice durante tantos años y a la vez siendo otra, este tiempo que desapareci estuve en duelo, en renuncia, vaciándome, gestando y pariendo, enterrando mi identidad, esa forma que habia tomado mi más grande Amor… hoy vuelvo a encontrarme conmigo y a elegir la Vida, pero no se trata de mi, esto no es personal, es solo un relato entre miles de voces silenciadas.
Contar lo vivido no es para chisme, ni juicios, sino para quien se abra a una escucha amorosa, a quien este dispuesta a sentir, empatizar y reconocerse vulnerable, lo que comparta saldrá como puente que une, que te acompaña en tu dolor, y entonces ya no es solo tuyo, pesa menos si lo nombramos juntas, esta historia es para que sintamos unidad y dejemos los prejuicios y la unilateralidad de lado.
Mi vivencia no tiene un «para que» en lo personal, si me quedo con lo mío, duele, descubro que me traicione, que me perdi en un vinculo tóxico, me culpo, o lo culpo al otre y me victimizo, pero entonces sufro y se me cierra el mundo
Puedo ir hasta el fondo en el agujero negro, pero cuando me derrumbo, al rato aparece el sol, la lluvia, un pájaro, una amistad, un lagartito, me llega un mensaje de ustedes y vuelve la consciencia de que nada es para mi, sino para compartirlo.
Todo lo que vivi solo cobra sentido si lo escribo, la resilencia no es mandatoria, es una posiilidad, una elección que se hace más fuerte algunos días y se evapora otros, quiero contar mi historia, que esta llena de tabúes, estigmas que son del mundo y hoy se expresan a traves mío, si lo puedo poner en voz alta, entonces el trauma alquimiza y me da un nuevo rol de servicio, que todo el dolor vivido se haga poder y me de mas herramientas para acompañarte, resonar y empatizar contigo.
Estoy redescubriendo como volver a la trasmisión, como ponerle palabras a algo que pasa, me pasa, nos pasa, como contar mi historia sin sobrecargarla de emociones personales y a la vez usar esas emociones para que hagamos consciente lo que se esta viviendo en el entramado colectivo.
Cómo están sintiéndose?
nos amo, nos agradezco, nos abrazo
Agu

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